Lo que comenzó como una respuesta a uno de los principales desafíos que enfrentó la industria ferial tras la pandemia, se transformó en un proyecto de formación laboral con impacto social y proyección internacional. La Escuela de Oficios impulsada por la Cámara Argentina de la Industria Ferial (CAIFE) ya capacitó a más de 800 personas en distintas especialidades vinculadas al montaje, la producción y los servicios que requiere el sector de ferias, congresos, exposiciones y eventos.
La iniciativa surgió cuando la actividad comenzó a recuperarse y las empresas adquirieron demanda de trabajo nuevamente pero faltaba personal capacitado para cubrir los puestos que se requerían. “Durante la pandemia muchas empresas tuvieron que reinventarse para subsistir, y cuando volvió la actividad plena, nos encontramos con la misma demanda pero con falta de oferta de trabajadores”, explica Pablo Ruda, presidente de CAIFE.
«Detectamos que muchas personas necesitaban trabajar y que las empresas necesitaban incorporar mano de obra calificada, así que decidimos asumir el desafío de generar un espacio de formación que acercara esas dos necesidades», comentó Ruda. La propuesta ofrece capacitación gratuita en oficios con salida laboral, sin requerir experiencia previa y con una metodología basada en la práctica. Los cursos abarcan áreas como carpintería, herrería, plomería, jardinería, instalación de aire acondicionado, gráfica aplicada a eventos, tecnología audiovisual y programación de pantallas LED, entre otras especialidades cada vez más demandadas por la industria ferial.
Uno de los aspectos diferenciales del programa es que gran parte de los docentes son empresarios y profesionales del propio sector que transmiten conocimientos técnicos y experiencias reales de trabajo. Además, la formación incorpora contenidos vinculados a habilidades blandas como comunicación, responsabilidad, puntualidad, atención al cliente y elaboración de presupuestos. «La experiencia nos demostró que una persona puede conseguir un trabajo por sus conocimientos técnicos, pero muchas veces lo conserva y crece profesionalmente gracias a sus habilidades personales», señala Ruda.
Desde su creación, la Escuela de Oficios ya celebró cinco cohortes de egresados y logró que el 10% de los participantes encontraran oportunidades laborales dentro de la actividad ferial. “Las pymes son el sostén del trabajo y quisimos hacernos cargo de ese entramado social para que no se termine de romper, juntando a la gente que necesita trabajar con la demanda de las empresas”, comentó el presidente de la entidad.
El mayor alcance del proyecto se debe a la trascendencia de las fronteras del sector. A partir de distintas gestiones institucionales vinculadas al programa de formación, desarrolladas junto a la Federación de Comercio de Buenos Aires (FECOBA), se generaron contactos con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), un organismo dependiente de Naciones Unidas que permitió avanzar en iniciativas orientadas a la capacitación e integración laboral de personas migrantes para ampliar el impacto social de una escuela que nació para dar respuesta a una necesidad concreta de la industria ferial.
Como resultado de ese trabajo conjunto, se impulsaron programas de capacitación dirigidos a comunidades migrantes radicadas en Argentina, con una alta demanda de inscripción y una amplia participación de personas provenientes de distintos países.
Para CAIFE, este Vnce representa una validación del modelo desarrollado durante los últimos años y confirma que la formación en oficios continúa siendo una herramienta concreta para generar empleo, promover la inclusión y fortalecer sectores productivos que requieren personal especializado.
“La experiencia de la Escuela de Oficios demuestra que la articulación entre empresas, instituciones y espacios de capacitación puede generar resultados tangibles para quienes buscan insertarse en el mercado laboral y para las industrias que necesitan crecer”, concluyó Ruda.
